En un encuentro de referentes del sector se habló de la necesidad de que haya medidas para la actividad, como un alivio fiscal, y quitar una traba del Banco Central (BCRA) a los productores de soja.

En la agroindustria comparten la preocupación por la situación del país en los últimos días. Y quieren ver qué ideas pueden aportar desde la actividad para salir de la crisis, además de realizar planteos que consideran impostergables.

Aunque se realizó el jueves pasado, antes de la actual semana turbulenta, el encuentro desarrollado en uno de los pisos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), a posterior de un acto por el remate del primer lote de soja de la actual campaña, sirvió para los que allí presenten hicieran catarsis y expresaran temores y la necesidad de medidas. Estaban en Rosario algunos de los dirigentes de la Mesa de Enlace, exportadores, corredores, presidentes de las distintas bolsas de cereales, entre otros actores. El “círculo rojo” del agro reunido, ocupado y preocupado.

“Se habló de la situación económica del país y del productor”, resumió uno de los asistentes a ese encuentro en diálogo con LA NACION. “Fue una charla informal”, agregó para luego aclarar que se buscará “acercar ideas” al Gobierno en medio de la actual coyuntura. “Quedamos en hacer algo”, señaló.

Según precisó esa fuente, durante la charla se hizo un diagnóstico de que el escenario “es difícil”. Y se buscó no quedar solo en la esfera de una descripción del panorama. En esa línea, insistió que, aunque no hay una fecha precisa, se quedó en “generar ideas para salir de esta situación”.

Con productores que están afrontando fuertes pérdidas productivas y económicas por la sequía, en las últimas semanas desde diversos ámbitos se insistió que una medida de impacto real podría ser quitar las retenciones. Aceleraría ventas de soja que el tipo de cambio especial a $300 no ha logrado estimular y, además, ayudar a recomponer parte de los quebrantos. En soja, sea cual sea el resultado productivo, antes de que el productor vea cuánto le queda, el Gobierno pasa por la “ventanilla” del campo para llevarse un 33% en concepto de retenciones. Entre todos los productos, del agro se fueron el año pasado por derechos de exportación unos US$10.000 millones.

Hoy, el secretario de Agricultura, Juan José Bahillo, no le esquivó al tema de las retenciones en el seminario que organizó el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Dijo que “se pueden quitar los derechos de exportaciones”, aunque enseguida aclaró que esto se debería abordar con responsabilidad.

“Tenemos una coyuntura que no podemos modificar, pero que nos condiciona fuertemente; en circunstancias tan adversas de sequías como estas deberíamos tener un sistema que nos permita tener alguna movilidad en retenciones que nos permita traducir esto en una mejora para el productor”, agregó. Luego amplió: “Necesitamos darnos un debate de lo que son los derechos de exportación. La brecha de la soja, nos sobra capacidad instalada [en la industria procesadora del grano] y no podemos aprovecharla porque no tenemos capacidad y volumen; tenemos que dar el debate y no hay atajos”.

Otro de los asistentes al encuentro en Rosario señaló que hubo “coincidencias” entre los participantes de que debe haber algún “alivio fiscal” significativo para los productores agropecuarios.

La admisión de que hace falta un “alivio fiscal” revela otra cosa: que las medidas que anunció el Gobierno, como beneficios automáticos para los productores en zonas de emergencia y desastre, que incluyen la suspensión de algunos tributos y de ejecuciones, no alcanza.

Vale recordar que el mismo anfitrión en el acto que se hizo en la BCR, Miguel Simioni, presidente de la entidad, había dicho en su discurso sobre las retenciones: “No puede ser que ante la peor catástrofe productiva con quebrantos cuantiosos se sigan recaudando las retenciones”.

Según pudo saber este medio, más allá de los distintos temas que se colaron en el encuentro, es posible que, de manera conjunta, se conozca estos días un documento pidiendo que el Banco Central (BCRA) remueva la medida que encareció el crédito a los productores que guarden más de un 5% de soja en stock.

La norma, establecida en septiembre pasado en el marco del dólar soja I y luego prorrogada en marzo último hasta diciembre próximo, genera que se afectan de manera indirecta otras producciones como tambos e incluso cooperativas que tienen el producto como semilla, no como grano para venta. Elbio Laucirica, presidente de Coninagro, destacó allí la necesidad de que se resuelva este tema.

Fuente: La Nacion